Ya sea porque estás abordando una mudanza, haciendo una reforma o, simplemente, porque necesitas liberar un poco de espacio en tu hogar, alquilar un guardamuebles puede ser una excelente opción para conservar tus pertenencias en un lugar seguro, limpio y vigilado.
Sin embargo, una de las dudas más habituales entre los usuarios que optan por esta solución es qué guardar en un guardamuebles y qué objetos no deberían almacenarse allí bajo ningún concepto. Quizás pienses que esto es una cuestión de lógica, pero no está de más tenerlo claro para evitar deterioros, riesgos o incumplimientos de las condiciones del servicio.
Qué guardar en un guardamuebles
Los guardamuebles son espacios especialmente acondicionados para almacenar y conservar en perfecto estado objetos personales, enseres, muebles, electrodomésticos… durante un periodo de tiempo variable.
Pero, a pesar de ser un espacio acondicionado para el almacenaje, esto no significa que se pueda llevar cualquier cosa. Algunos objetos que sí se pueden guardar ahí son:
1.- Más mobiliario que electrodomésticos: sofás, sillas, mesas, armarios, camas, colchones… son objetos que se pueden llevar a un guardamuebles. También lavadoras, neveras o televisores bien embalados y desconectados, aunque nuestro consejo siempre será que, en caso de llevar electrodomésticos, lo hagas durante un periodo de tiempo más breve ya que pueden terminar oxidándose o quedando inoperativos.
2.- Ropa y textiles: mantas, cortinas, alfombras o prendas de vestir de otra temporada como abrigos y plumíferos son otros de los objetos que estarían en la categoría del sí a la hora de valorar qué guardar en un guardamuebles. Eso sí, debes almacenarlos siempre secos y en cajas cerradas para evitar humedad o polvo.
3.- Libros, documentos y objetos decorativos: perfectamente protegidos con plástico de burbujas o cajas herméticas.
4.- Instrumentos musicales, equipos informáticos o electrónicos: como ocurre con los electrodomésticos, estos objetos se deben guardar un tiempo prudencial y solo si el guardamuebles dispone de control de temperatura y humedad.
5.- Bicicletas o material deportivo: una alternativa ideal cuando no se dispone de trastero o garaje propio.
Todos estos artículos son seguros de almacenar porque no presentan riesgo de combustión, fugas o deterioro rápido. Además, al estar en un espacio controlado, se mantienen en buenas condiciones durante meses.
Qué no deberías guardar en este espacio
Existen, en cambio, ciertos objetos que no deben almacenarse en un guardamuebles por motivos de seguridad, salubridad o normativa:
1.- Alimentos de ningún tipo: obviamente, nunca alimentos perecederos, pero en general, es mejor no llevar ningún tipo de alimentos a un guardamuebles, ya que además de que se pueden deteriorar con el tiempo, pueden atraer plagas o generar malos olores.
2,. Plantas vivas o animales, que requieren ventilación, luz y cuidado.
3.- Productos inflamables, tóxicos o químicos como pinturas, disolventes, aerosoles o combustibles.
4.- Dinero en efectivo, joyas o documentos oficiales originales, que deben permanecer en cajas de seguridad o bancos.
Conclusión
En resumen, utilizar un guardamuebles es una solución práctica y económica en momentos puntuales como cuando se está realizando una mudanza o se quiere ganar espacio en casa. Pero es importante que tengas claro qué guardar en un guardamuebles y qué no dejar allí.
Lo mejor que puedes hacer es acudir a una empresa especializada como la nuestra. Además de ser referentes como empresa de mudanzas baratas en Asturias, también disponemos de un servicio de guardamuebles en alquiler. Podemos asesorarte sobre qué guardar y qué no dejar en este espacio, además de aconsejarte cómo embalar y almacenar tus pertenencias para que se conserven en las mejores condiciones posibles.
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